La piedra natural ofrece muchos tipos de presentaciones, en general, se puede trabajar en distintos acabados para conseguir aspectos y cualidades distintas. Algunos acabados como el pulido se usan para interiores de forma que se pueda resaltar el aspecto de la piedra, mientras que otros lo que buscan es hacerla más resistente. Te hablamos sobre qué es el acabado abujardado en piedra natural.

Antes que nada, es importante saber que las piedras tienen diferentes texturas. La piedra o roca es una sustancia natural, un agregado sólido de uno o más minerales o mineraloides. Por ejemplo, el granito, que es una roca común, es también una combinación de los minerales cuarzo, feldespato y biotita. De hecho, la capa sólida exterior de la Tierra, la litosfera, está hecha de roca.

La roca ha sido utilizada por la humanidad a lo largo de la historia. Los minerales y metales encontrados en las rocas han sido esenciales para la civilización humana. Existen tres grupos principales de rocas: ígneas, sedimentarias y metamórficas. El estudio científico de las rocas se llama petrología, que es un componente esencial de la geología.

En este caso nos centraremos en el acabado abujardado en piedra natural, un procedimiento que consiste en una acción de golpeteo que desarrolla una superficie texturizada permitiendo seleccionar el grado de rugosidad. Esta es una forma antigua y muy usada para tratar superficies para revestimientos exteriores y otras artesanías. La superficie de la roca, previamente formada, es golpeada repetidamente con un martillo (bujarda), llevando una o dos cabezas de acero que contienen pequeños dientes de carburo piramidal (carburo de tungsteno).

La superficie tratada tiene cráteres pequeños de 1 a 3 milímetros de profundidad y ancho distribuidos uniformemente, que se suman al tono general de la roca. Cabe señalar que estos “baches” en el tamaño y la densidad del puntero son un factor de implementación, al igual que la fuerza utilizada y el número de impactos. En el caso de bujardas muy grandes, el acabado es bastante áspero, pero generalmente estos puntos se utilizan para dar forma a una superficie.

Varios tipos de bujardas, dependiendo del número y tamaño de la punta, producen una superficie fina o gruesa. Otro factor que determina la rugosidad de la superficie es la fuerza y ​​las repeticiones. El martilleo es un acabado más tradicional porque el golpeteo se aplica repetidamente con una bujarda que deja la superficie con la textura deseada. El abujardado se suele emplear en granitos, mármoles, calizas y areniscas.

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